Dicen por ahí que Gisela Ortega está inmersa en la cotidianidad insoportable.
Rumores afirman que se le trepa el poeta maldito y nadie la saca de la posesión-posición.
Fuentes poco serias publican el diálogo anexo.
DIALOGO ANEXO.
-Señorita Ortega, ¿A dónde va?
- A la chingada, ya me acostumbré... ¿me acompaña mi un solo lector?
-Señorita Ortega, ¿A dónde va?
- A la chingada, ya me acostumbré... ¿me acompaña mi un solo lector?
Adiós Blog, adiós. Habrá venganza.... y si no, pues no.
Te pondría un moño negro, pero mejor uno rosita-maricón.
Te pondría un moño negro, pero mejor uno rosita-maricón.
